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Conocimiento de si mismo y autonomía personal

Enseñanzas > Infantil

Área 1
El conocimiento de sí mismo y autonomía personal:
Esta área de conocimiento, control y experiencia hace referencia
a la construcción gradual del propio yo y al establecimiento de relaciones
con los demás.
En este proceso resultan relevantes las interacciones de los niños
con el medio, el creciente control motor, el desarrollo emocional, la
constatación de sus posibilidades y limitaciones, el proceso de diferenciación
de los otros y la independencia cada vez mayor con respecto
a los adultos. Es importante también promover en el niño la
construcción de una imagen positiva de sí mismo.
A lo largo de este ciclo, las experiencias de los niños con el entorno
deben ayudarles a conocer su cuerpo y sus posibilidades perceptivas
y motrices; a identificar las sensaciones que experimentan, a
disfrutar con ellas y a servirse de las posibilidades expresivas del
cuerpo para manifestarlas. La adquisición de una mayor seguridad y
autonomía (en el desplazamiento, en el comer, en el vestir, etcétera),
afirma su individualidad e impulsa el desarrollo de su personalidad.
El reconocimiento de sus características individuales, así como de
las de sus compañeros, es una condición básica para su desarrollo y
para la adquisición de actitudes no discriminatorias. Se atenderá asimismo
al desarrollo de la afectividad potenciando el reconocimiento,
la expresión y el control progresivo de emociones y sentimientos.
En la Educación Infantil también tiene gran importancia la adquisición
de buenos hábitos de salud, higiene y nutrición. Estos hábitos
contribuyen al cuidado del propio cuerpo y de los espacios en los
que transcurre la vida cotidiana y a la progresiva autonomía del
niño. La escuela, especialmente a estas edades, es un ámbito particularmente
adecuado para desarrollar la autonomía personal.
Objetivos
En relación con el área, la intervención educativa tendrá como objetivo
el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Formarse una imagen ajustada y positiva de sí mismo, a través
de la interacción con los otros y de la identificación gradual de
las propias características, posibilidades y limitaciones, desarrollando
sentimientos de autoestima y autonomía personal.
2. Reconocer, identificar y representar las partes fundamentales
de su cuerpo y algunas de sus funciones, descubriendo las posibilidades
de acción y de expresión y coordinando y controlando cada
vez con mayor precisión gestos y movimientos.
3. Identificar los propios sentimientos, emociones, necesidades
o preferencias, y ser capaces de denominarlos, expresarlos y comunicarlos
a los demás, identificando y respetando, también, los de los
otros.
4. Realizar, de manera cada vez más autónoma, actividades habituales,
aumentando el sentimiento de confianza en sí mismo y la
capacidad de iniciativa y desarrollando estrategias para satisfacer
sus necesidades básicas.
5. Desarrollar hábitos de respeto, ayuda y colaboración, evitando
actitudes de discriminación en función de cualquier rasgo diferenciador
y comportamientos de sumisión o dominio.
6. Desarrollar habilidades para afrontar situaciones de conflicto.
7. Progresar en la adquisición de hábitos y actitudes relacionados
con la seguridad, la higiene, el aseo y el fortalecimiento de la salud,
apreciando y disfrutando de las situaciones cotidianas de equilibrio
y bienestar emocional.
8. Tomar la iniciativa en la realización de tareas y en la proposición
de juegos y actividades.
Contenidos
Bloque 1. El cuerpo y la propia imagen.
— El cuerpo humano: Características diferenciales del cuerpo.
Identificación y localización de partes externas e internas del
cuerpo. Exploración del propio cuerpo. Identificación y aceptación
progresiva de las características propias. Representación
gráfica del esquema corporal.
— Sensaciones y percepciones de los cambios físicos propios y
de su relación con el paso del tiempo. Las referencias espaciales
en relación con el propio cuerpo.
— Los sentidos y sus funciones: Sensaciones y percepciones.
— Las necesidades básicas del cuerpo. Identificación, manifestación,
regulación y control de las misma


— Identificación y expresión de sentimientos, emociones, vivencias,
preferencias e intereses propios y de los demás. Control
progresivo de los propios sentimientos y emociones.
— Aceptación y valoración ajustada y positiva de sí mismo, así
como de las posibilidades y limitaciones propias.
— Valoración positiva y respeto por las diferencias, aceptación
de la identidad y características de los demás, evitando actitudes
discriminatorias.
Bloque 2. Juego y movimiento.
— Confianza en las propias posibilidades de acción, participación
y esfuerzo personal en los juegos y en el ejercicio físico.
— Coordinación y control postural: El cuerpo y el movimiento.
Progresivo control del tono, equilibrio y respiración. Satisfacción
por el creciente dominio corporal.
— Exploración y valoración de las posibilidades y limitaciones
perceptivas, motrices y expresivas propias y de los demás.
Iniciativa para aprender habilidades nuevas.
— Coordinación y control de las habilidades motrices.
— Nociones básicas de orientación en el espacio y en el tiempo
y coordinación de movimientos.
— Adaptación del tono y la postura a las características del objeto,
del otro, de la acción y de la situación.
— Juego simbólico y juego reglado. Comprensión y aceptación
de reglas para jugar. Valoración de su necesidad.
— Comprensión y aceptación de las normas implícitas que rigen
los juegos de representación de papeles, participación en su
regulación y valoración de su necesidad.
— Actitud de ayuda y colaboración con los compañeros en los
juegos.
— Iniciación a la representación teatral.
Bloque 3. La actividad y la vida cotidiana.
— Las actividades de la vida cotidiana. Iniciativa y progresiva
autonomía en su realización. Regulación del propio comportamiento,
satisfacción por la realización de tareas y conciencia
de la propia competencia.
— Normas elementales que regulan la vida cotidiana. Planificación
secuenciada de la acción para resolver tareas. Aceptación
de las propias posibilidades y limitaciones en la realización
de las mismas.
— Hábitos elementales de organización, constancia, atención,
iniciativa y esfuerzo en la propia actividad.
— Habilidades para la interacción y colaboración y actitud positiva
para establecer relaciones de afecto con las personas
adultas y con los iguales.
— Valoración y gusto por el trabajo bien hecho por uno mismo y
por los demás, reconocimiento de los errores y aceptación de
las correcciones para mejorar sus acciones.
— Cuidado y orden con sus pertenencias personales.
— La iniciativa en las tareas y la búsqueda de soluciones a las
dificultades que aparecen.
Bloque 4. El cuidado personal y la salud.
— La salud y el cuidado de uno mismo.
— Acciones y situaciones que favorecen la salud y generan bienestar
propio y de los demás.
— La higiene personal. Adquisición y práctica de hábitos saludables:
Higiene corporal, alimentación, ejercicio y descanso.
— Utilización adecuada de espacios, elementos y objetos. Petición
y aceptación de ayuda en situaciones que la requieran.
Valoración de la actitud de ayuda de otras personas.
— Gusto por un aspecto personal cuidado.
— Mantenimiento de limpieza y orden en el entorno.
— Aceptación de las normas de comportamiento establecidas
durante las comidas, los desplazamientos, el descanso y la higiene.
— El dolor corporal y la enfermedad. Valoración ajustada de los
factores de riesgo, adopción de comportamientos de prevención
y seguridad en situaciones habituales, actitud de tranquilidad
y colaboración en situaciones de enfermedad y de pequeños
accidentes.
— Identificación y valoración crítica ante factores y prácticas
sociales cotidianas que favorecen o no la salud.

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